{"id":2021,"date":"2014-10-17T12:56:42","date_gmt":"2014-10-17T12:56:42","guid":{"rendered":""},"modified":"2014-10-17T12:56:42","modified_gmt":"2014-10-17T12:56:42","slug":"mensaje-del-papa-francisco-al-director-de-la-fao","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/2014\/10\/17\/mensaje-del-papa-francisco-al-director-de-la-fao\/","title":{"rendered":"Mensaje del Papa Francisco al director de la FAO"},"content":{"rendered":"<p>Con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentaci&oacute;n, que se celebra este 17 de octubre, el Papa Francisco escribi&oacute; un mensaje al director general de la FAO (organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura) donde ha pedido que se dejen de defender los sistemas de producci&oacute;n alimentaria que excluyen a la &quot;mayor&iacute;a&quot; de los habitantes del planeta priv&aacute;ndoles incluso de las &quot;migajas&quot; de los ricos.<\/p>\n<p>Mensaje completo del Santo Padre:<br \/>\nVaticano, 16 de octubre de 2014<\/p>\n<p>Al Se&ntilde;or Jos&eacute; Graziano da Silva<br \/>\nDirector general de la FAO<\/p>\n<p>1. Un a&ntilde;o m&aacute;s, la Jornada Mundial de la Alimentaci&oacute;n se hace eco del grito de tantos hermanos y hermanas nuestros que en diversas partes del mundo no tienen el pan de cada d&iacute;a. Por otra parte, nos hace pensar en la enorme cantidad de alimentos que se desperdician, en los productos que se destruyen, en la especulaci&oacute;n con los precios en nombre del dios beneficio. Es una de las paradojas m&aacute;s dram&aacute;ticas de nuestro tiempo, a la que asistimos con impotencia, pero a menudo tambi&eacute;n con indiferencia, &laquo;incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, [&#8230;] como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe&raquo; (Evangelii Gaudium, 54).<br \/>\nA pesar de los avances que se est&aacute;n realizando en muchos pa&iacute;ses, los &uacute;ltimos datos siguen presentando a&uacute;n una situaci&oacute;n inquietante, a la que ha contribuido la disminuci&oacute;n general de la ayuda p&uacute;blica al desarrollo. Pero m&aacute;s all&aacute; de los datos, hay un aspecto importante del problema que no ha recibido todav&iacute;a la debida consideraci&oacute;n en las pol&iacute;ticas y planes de acci&oacute;n: quienes sufren la inseguridad alimentaria y la desnutrici&oacute;n son personas y no n&uacute;meros, y precisamente por su dignidad de personas, est&aacute;n por encima de cualquier c&aacute;lculo o proyecto econ&oacute;mico.<br \/>\nTambi&eacute;n el tema propuesto por la FAO para la presente Jornada &ndash;Agricultura familiar: Alimentar al mundo, cuidar el planeta&ndash; pone de relieve la necesidad de partir de las personas, como individuos o como grupos, a la hora de proponer nuevas formas y modos de gesti&oacute;n de los diferentes aspectos de la alimentaci&oacute;n. En concreto, es necesario reconocer cada vez m&aacute;s el papel de la familia rural y desarrollar todas sus potencialidades. Este a&ntilde;o dedicado a la agricultura familiar, que ahora concluye, ha servido para constatar de nuevo que la familia rural puede responder a la falta de alimentos sin destruir los recursos de la creaci&oacute;n. Pero, para ello, hemos de estar atentos a sus necesidades, no s&oacute;lo t&eacute;cnicas, sino tambi&eacute;n humanas, espirituales, sociales y, por otra parte, tenemos que aprender de su experiencia, de su capacidad de trabajo y, sobre todo, de ese v&iacute;nculo de amor, solidaridad y generosidad, que hay entre sus miembros y que est&aacute; llamado a convertirse en un modelo para la vida social.<br \/>\nLa familia, de hecho, favorece el di&aacute;logo entre diversas generaciones y pone las bases para una verdadera integraci&oacute;n social, adem&aacute;s de representar esa deseada sinergia entre trabajo agr&iacute;cola y sostenibilidad: &iquest;qui&eacute;n se preocupa m&aacute;s que la familia rural por preservar la naturaleza para las pr&oacute;ximas generaciones? &iquest;y a qui&eacute;n le interesa m&aacute;s que a ella la cohesi&oacute;n entre las personas y los grupos sociales? Ciertamente las normas y las iniciativas en favor de la familia, en el &aacute;mbito local, nacional e internacional, distan mucho de colmar sus exigencias reales y esto es un d&eacute;ficit que hay que atajar. Est&aacute; muy bien que se hable de la familia rural y que se celebren a&ntilde;os internacionales para recordar su importancia, pero no es suficiente: esas reflexiones tienen que dar paso a iniciativas concretas.<br \/>\n2. Defender a las comunidades rurales frente a las graves amenazas de la acci&oacute;n humana y de los desastres naturales no deber&iacute;a ser s&oacute;lo una estrategia, sino una acci&oacute;n permanente que favorezca su participaci&oacute;n en la toma de decisiones, que ponga a su alcance tecnolog&iacute;as apropiadas y extienda su uso, respetando siempre el medio ambiente. Actuar as&iacute; puede modificar la forma de llevar a cabo la cooperaci&oacute;n internacional y de ayudar a los que pasan hambre o sufren desnutrici&oacute;n.<br \/>\nNunca como en este momento ha necesitado el mundo que las personas y las naciones se unan para superar las divisiones y los conflictos existentes, y sobre todo para buscar v&iacute;as concretas de salida de una crisis que es global, pero cuyo peso soportan mayormente los pobres. Lo demuestra precisamente la inseguridad alimentaria: si bien es cierto que, en diversa medida, afecta a todos los pa&iacute;ses, la parte m&aacute;s d&eacute;bil de la poblaci&oacute;n mundial recibe sus efectos antes y con m&aacute;s fuerza. Pensemos en los hombres y mujeres, de cualquier edad y condici&oacute;n, que son v&iacute;ctimas de sangrientos conflictos y de sus consecuencias de destrucci&oacute;n y de miseria, entre ellas, la falta de casa, de atenci&oacute;n m&eacute;dica, de educaci&oacute;n. Llegan incluso a perder toda esperanza de una vida digna. Para con ellos tenemos la obligaci&oacute;n, en primer lugar, de ser solidarios y de compartir. Esta obligaci&oacute;n no puede limitarse a la distribuci&oacute;n de alimentos, que puede quedarse s&oacute;lo en un gesto &quot;t&eacute;cnico&quot;, m&aacute;s o menos eficaz, pero que se termina cuando se acaban los suministros destinados a tal fin.<br \/>\nCompartir, en cambio, quiere decir hacerse pr&oacute;jimo de todos los hombres, reconocer la com&uacute;n dignidad, estar atentos a sus necesidades y ayudarlos a remediarlas, con el mismo esp&iacute;ritu de amor que se vive en una familia. Ese mismo amor nos lleva a preservar la creaci&oacute;n como el bien com&uacute;n m&aacute;s precioso del que depende, no un abstracto futuro del planeta, sino la vida de la familia humana, a la que le ha sido confiada. Este cuidado requiere una educaci&oacute;n y una formaci&oacute;n capaces de integrar las diversas visiones culturales, los usos, los modos de trabajo de cada lugar sin sustituirlos en nombre de una presunta superioridad cultural o t&eacute;cnica.<br \/>\n3. Para vencer el hambre no basta paliar las carencias de los m&aacute;s desafortunados o socorrer con ayudas y donativos a aquellos que viven situaciones de emergencia. Es necesario, adem&aacute;s, cambiar el paradigma de las pol&iacute;ticas de ayuda y de desarrollo, modificar las reglas internacionales en materia de producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n de los productos agrarios, garantizando a los pa&iacute;ses en los que la agricultura representa la base de su econom&iacute;a y supervivencia la autodeterminaci&oacute;n de su mercado agr&iacute;cola.<br \/>\n&iquest;Hasta cu&aacute;ndo se seguir&aacute;n defendiendo sistemas de producci&oacute;n y de consumo que excluyen a la mayor parte de la poblaci&oacute;n mundial, incluso de las migajas que caen de las mesas de los ricos? Ha llegado el momento de pensar y decidir a partir de cada persona y comunidad, y no desde la situaci&oacute;n de los mercados. En consecuencia, deber&iacute;a cambiar tambi&eacute;n el modo de entender el trabajo, los objetivos y la actividad econ&oacute;mica, la producci&oacute;n alimentaria y la protecci&oacute;n del ambiente. Quiz&aacute;s &eacute;sta es la &uacute;nica posibilidad de construir un aut&eacute;ntico futuro de paz, que hoy se ve amenazado tambi&eacute;n por la inseguridad alimentaria.<br \/>\nEste enfoque, que deja ver una nueva idea de cooperaci&oacute;n, deber&iacute;a interesar e implicar a los Estados, a las instituciones y a las organizaciones de la sociedad civil, as&iacute; como a las comunidades de creyentes que, con m&uacute;ltiples iniciativas, viven a menudo con los &uacute;ltimos y comparten las mismas situaciones y privaciones, frustraciones y esperanzas.<br \/>\nPor su parte, la Iglesia cat&oacute;lica, a la vez que contin&uacute;a su actividad caritativa en los diversos continentes, est&aacute; dispuesta a ofrecer, iluminar y acompa&ntilde;ar tanto la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas como su actuaci&oacute;n concreta, consciente de que la fe se hace visible poniendo en pr&aacute;ctica el proyecto de Dios para la familia humana y para el mundo, mediante una profunda y real fraternidad, que no es exclusiva de los cristianos, sino que incluye a todos los pueblos.<br \/>\nQue Dios Omnipotente bendiga a la FAO, a sus Estados miembros y a cuantos dan lo mejor de s&iacute; para alimentar al mundo y cuidar el planeta en beneficio de todos.<\/p>\n<p>Francisco<\/p>\n<p>Fuente: news.va<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/fao.JPG\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con motivo de la Jornada Mundial de la Alimentaci?n, que se celebra este 17 de octubre, el Papa Francisco escribi? un mensaje al director general de la FAO (organizaci?n de las Naciones Unidas para la Alimentaci?n y la Agricultura) donde ha pedido que se dejen de defender los sistemas de producci?n alimentaria que excluyen a la &#34;mayor?a&#34; de los habitantes del planeta priv?ndoles incluso de las &#34;migajas&#34; de los ricos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2021","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2021"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2021\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}