{"id":2820,"date":"2016-06-14T12:37:26","date_gmt":"2016-06-14T12:37:26","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-06-14T12:37:26","modified_gmt":"2016-06-14T12:37:26","slug":"la-iglesia-rejuvenece","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/web.hilo.org.pe\/index.php\/2016\/06\/14\/la-iglesia-rejuvenece\/","title":{"rendered":"\u00abLa Iglesia rejuvenece\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Se present&oacute;, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la Carta Iuvenescit Ecclesia &ndash; La Iglesia rejuvenece &#8211; de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, dirigida a los Obispos de la Iglesia Cat&oacute;lica, sobre la relaci&oacute;n entre los dones jer&aacute;rquicos y carism&aacute;ticos para la vida y la misi&oacute;n de la Iglesia.<\/p>\n<p>&laquo;El Sumo Pont&iacute;fice Francisco, en la Audiencia concedida el d&iacute;a 14 de marzo de 2016 al Cardenal Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe, aprob&oacute; esta Carta, decidida en la Sesi&oacute;n Ordinaria de esta Congregaci&oacute;n, y ha ordenado su publicaci&oacute;n&raquo;. As&iacute; se lee en este documento, que lleva la fecha del 15 de mayo de 2016, Solemnidad de Pentecost&eacute;s, y la firma del Card. Gerhard M&uuml;ller y del Arzobispo Luis Ladaria, que son respectivamente el Prefecto y el Secretario del mencionado dicasterio.<\/p>\n<div>En una s&iacute;ntesis, brindada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se se&ntilde;ala que &laquo;Los dones jer&aacute;rquicos y los dones carism&aacute;ticos son &lsquo;co-esenciales&rsquo; para la vida de la Iglesia&raquo;. Y que &eacute;ste es el punto central de la Carta Iuvenescit Ecclesia. Subrayando que los dones jer&aacute;rquicos son los conferidos con el sacramento del Orden (episcopal, presbiteral, diaconal), as&iacute; como los dones carism&aacute;ticos son los distribuidos libremente por el Esp&iacute;ritu Santo.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Fuente: radiovaticana.va<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>\n<div><strong>S&iacute;ntesis<\/strong><\/div>\n<div><strong><br type=\"_moz\" \/><br \/>\n<\/strong><\/div>\n<div><strong>Dones jer&aacute;rquicos y dones carism&aacute;ticos &nbsp;co-esenciales para la vida de la Iglesia<\/strong><\/div>\n<div>Los dones jer&aacute;rquicos y los dones carism&aacute;ticos son &quot;co-esenciales&quot; para la vida de la Iglesia: este es el punto central de Iuvenescit Ecclesia (La Iglesia rejuvenece), publicada por la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe. El documento &ndash; firmado por el cardenal prefecto Gerhard Ludwig M&uuml;ller y por el arzobispo secretario Luis F. Ladaria &ndash; est&aacute; dirigido &nbsp;a los obispos de la Iglesia Cat&oacute;lica y se centra &quot;en la relaci&oacute;n entre los dones jer&aacute;rquicos y carism&aacute;ticos en la vida y la misi&oacute;n de la Iglesia&quot;. Los primeros son los conferidos &nbsp;con el sacramento del Orden (episcopal, presbiteral, diaconal), mientras los &nbsp;segundos &nbsp;son distribuidos &nbsp;libremente por el Esp&iacute;ritu Santo. La publicaci&oacute;n de la Carta &ndash; fechada el 15 de mayo de 2016, Solemnidad de Pentecost&eacute;s &ndash; ha sido &nbsp;ordenada por el Papa Francisco el pasado 14 de marzo, durante la audiencia concedida al cardenal. M&uuml;ller.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><strong>Conexi&oacute;n armoniosa y complementaria, con &nbsp;obediencia a los Pastores<\/strong><\/div>\n<div>En particular, la IE se centra en cuestiones teol&oacute;gicas, y no pastorales o pr&aacute;cticas, que se derivan de la relaci&oacute;n entre la instituci&oacute;n &nbsp;eclesial y los nuevos movimientos y grupos, insistiendo en la relaci&oacute;n arm&oacute;nica y en la complementariedad de los dos sujetos, siempre en el &aacute;mbito de una &nbsp;&quot;participaci&oacute;n fecunda y ordenada de &nbsp;los carismas en la comuni&oacute;n de la Iglesia, que &nbsp;no les autorice a &ldquo;substraerse de la obediencia a la jerarqu&iacute;a eclesial &ldquo;, ni les d&eacute; &quot; derecho a un ministerio aut&oacute;nomo&quot;. &quot;Dones de &nbsp;importancia irrenunciable &nbsp;para la vida y para &nbsp;la misi&oacute;n de la Iglesia&quot;, &nbsp;los carismas aut&eacute;nticos &nbsp;deben, por lo tanto, estar encaminados a &nbsp;&quot;la apertura misionera, a la obediencia necesaria a los pastores y a la inmanencia eclesial&quot;.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><strong>Ninguna oposici&oacute;n entre &nbsp;Iglesia institucional e Iglesia de la caridad<\/strong><\/div>\n<div>De ah&iacute; que &nbsp; su &ldquo;oposici&oacute;n &nbsp;o yuxtaposici&oacute;n&quot; con los dones jer&aacute;rquicos ser&iacute;a un error. &nbsp;No se debe, efectivamente, oponer &nbsp;una Iglesia de la &quot;instituci&oacute;n&rdquo; &nbsp;a una Iglesia de la &quot;caridad&quot;, porque en la Iglesia &quot;tambi&eacute;n las instituciones esenciales son carism&aacute;ticas,&quot; y &quot;los carismas deben institucionalizarse para tener coherencia y continuidad.&quot; As&iacute; ambas dimensiones &quot;concurren juntas para hacer presente el misterio y la obra salv&iacute;fica de Cristo en el mundo&rdquo;.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><strong>La dimensi&oacute;n carism&aacute;tica no debe faltar nunca en la Iglesia, pero es necesaria la madurez eclesial<\/strong><\/div>\n<div>Las nuevas &nbsp;realidades, por lo tanto, deben alcanzar la &quot;madurez eclesial&quot; que implica su pleno desarrollo &nbsp;e inserci&oacute;n en la vida de la Iglesia, siempre en comuni&oacute;n con los pastores y atentas a sus indicaciones. &nbsp;La existencia de nuevas realidades, de hecho &#8211; subraya la Carta &ndash; llena el coraz&oacute;n de la Iglesia de &nbsp;&quot;alegr&iacute;a y gratitud&rdquo; &nbsp;pero las llama tambi&eacute;n &nbsp;a &ldquo;relacionarse positivamente &nbsp;con todos los dem&aacute;s dones presentes en la vida eclesial,&quot; para &ldquo;promoverlos con generosidad y acompa&ntilde;arlos con paterna vigilancia &quot; por los pastores para &ldquo;que todo contribuya &nbsp;al bien de la Iglesia y &nbsp;su misi&oacute;n evangelizadora &quot;. &quot;La dimensi&oacute;n carism&aacute;tica &#8211; dice el documento &#8211; nunca puede faltar en la vida y misi&oacute;n de la Iglesia.&quot;<\/div>\n<div><strong><br \/>\n<\/strong><\/div>\n<div><strong>Los criterios para discernir los carismas aut&eacute;nticos<\/strong><\/div>\n<div>Pero &iquest;c&oacute;mo reconocer un aut&eacute;ntico don carism&aacute;tico? La Carta de la Congregaci&oacute;n llama al &nbsp;discernimiento, una tarea que es &quot;propia de la autoridad eclesi&aacute;stica&quot;, de acuerdo con criterios espec&iacute;ficos: ser instrumentos de santidad en la Iglesia; compromiso con la &nbsp;difusi&oacute;n misionera del Evangelio; confesi&oacute;n plena de &nbsp;la fe cat&oacute;lica; testimonio de una comuni&oacute;n activa con toda la Iglesia, acogiendo con leal disponibilidad &nbsp;sus ense&ntilde;anzas doctrinales y pastorales; respeto y reconocimiento de los otros componentes carism&aacute;ticos &nbsp;en la Iglesia; aceptaci&oacute;n humilde de los momentos de prueba en el discernimiento; presencia de &nbsp;frutos espirituales como la caridad, la alegr&iacute;a, la paz, la humanidad; &nbsp;mirar a la dimensi&oacute;n social de la evangelizaci&oacute;n, conscientes &nbsp;de que &quot;la preocupaci&oacute;n por el desarrollo integral de los m&aacute;s abandonados de la sociedad es una necesidad &nbsp;en una aut&eacute;ntica realidad eclesial&quot;.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><strong>El reconocimiento jur&iacute;dico seg&uacute;n el Derecho Can&oacute;nico<\/strong><\/div>\n<div>Adem&aacute;s, la IE indica dos criterios fundamentales a tener en cuenta para el reconocimiento jur&iacute;dico de las nuevas realidades eclesiales, seg&uacute;n las formas establecidas por el C&oacute;digo de Derecho Can&oacute;nico: el primero es el &quot;respeto por las caracter&iacute;sticas carism&aacute;ticas de cada uno de los grupos eclesiales&quot;, evitando &nbsp;&quot;forzamientos jur&iacute;dicos &nbsp;&quot;que&quot; mortifiquen la novedad&rdquo;. El segundo criterio se refiere al &quot;respeto del r&eacute;gimen eclesial fundamental&quot;, favoreciendo &quot;la promoci&oacute;n activa de los dones carism&aacute;ticos en la vida de la Iglesia&quot;, pero evitando &nbsp;que se &nbsp;conciban como una realidad paralela, sin una referencia ordenada a los dones jer&aacute;rquicos.<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><strong>La relaci&oacute;n entre la Iglesia universal y las Iglesias particulares es esencial<\/strong><\/div>\n<div>A continuaci&oacute;n, el documento de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe evidencia como &nbsp;la relaci&oacute;n entre dones jer&aacute;rquicos y carism&aacute;ticos deba tener en cuenta la &quot;relaci&oacute;n esencial y constitutiva entre la Iglesia universal y las Iglesias particulares.&quot; Esto significa que, efectivamente, los carismas se dan a toda la Iglesia, pero que su din&aacute;mica &quot;s&oacute;lo puede realizarse en el servicio a una di&oacute;cesis concreta.&quot; No s&oacute;lo eso: tambi&eacute;n representan &quot;una aut&eacute;ntica oportunidad&quot; para vivir y desarrollar la propia vocaci&oacute;n cristiana, ya sea el matrimonio, el celibato sacerdotal, o el ministerio ordenado. La vida consagrada tambi&eacute;n, &quot;se coloca en la dimensi&oacute;n carism&aacute;tica de la Iglesia&quot;, &nbsp;porque su espiritualidad puede convertirse en &quot;un recurso importante&quot; tanto para los fieles laicos como para el presbiterio, ayudando a ambos &nbsp;a vivir una vocaci&oacute;n espec&iacute;fica.<\/div>\n<div><strong><br type=\"_moz\" \/><br \/>\n<\/strong><\/div>\n<div><strong>Mirar al modelo de Mar&iacute;a<\/strong><\/div>\n<div>Por &uacute;ltimo, la IE nos invita a mirar a Mar&iacute;a, &quot;Madre de la Iglesia&quot;, modelo de &ldquo;plena docilidad a la acci&oacute;n del &nbsp;Esp&iacute;ritu Santo&quot; y de &quot;l&iacute;mpida humildad&quot;: por su intercesi&oacute;n, se espera que &quot;los carismas distribuidos &nbsp;abundantemente por el Esp&iacute;ritu Santo entre los fieles sean mansamente acogidos por ellos y den frutos para la vida y misi&oacute;n de la Iglesia y para el bien del mundo &quot;.<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/web.hilo.org.pe\/wp-content\/uploads\/Iglesiarejuvenece.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ver archivo adjunto<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se present?, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la Carta Iuvenescit Ecclesia ? 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